El silencio del exilio

Carlos Decker-Molina

Morfar, mi profesora dice que tú eres un indian de América latina. ¿Eres un indian, morfar?

Me hice el raro. Mi nieta pareció leer mí pensamiento, le dijo a Emma, su amiguita, ibland han är lite konstigt,  a veces es un poco raro, ¿no es cierto abuelo?

Hablo con silencios, si hablo es mis adentros no más. Siempre fui un raro. No, no crean que quiero evitar ser un indian, mi problema es no saber cómo explicar mi historia en sueco.

Hay palabras sueltas que entiendo, pero dialogar, explicar mis raíces, para decirle a mi nieta que soy un indian de Cancañiri me falta idioma, no sólo en sueco, también en español, por eso soy silencio. Prefiero hablar en mis adentros

En el campamento de Cancañiri todos eran trabajadores rudos que  apenas escribían su nombre. Yo era uno de ellos, pero no podía ni garabatear mi nombre. Unos venían del valle, otros del altiplano. Algunos hablaban en quechua otros en aimara o en castellano de pueblo con haygas y dentros, con darimes y prestarimes.

Cómo explicarle a mi nieta sueca que Cancañiri es cerros grises y agujereados por dentro. Con casitas de techo de calamina y muchas rendijas por donde canta y silba el viento frío de la montaña. La calefacción era una k’oncha con carbón.

Mi nieta se llama Alicia como mi mujer.

¿Dónde está mi mormor, me pregunta? Abuela no. Abuela no tienes, le digo en un sueco elemental.

Silencio. Ya no puedo contarle que a mi Alicia se la llevaron y no volvió nunca más. ¿Quiénes? La policía de un general. Ella sí sabía leer.

Mi nieta me mira, no entiende mi silencio. Pero, yo sigo contándole en mis adentros.

Comprábamos La Patria del Miralles solo los domingos y mi Alicia me leía deportes para saber cómo le había ido a mi San José  en el partido contra el Wilster de la llajta.

Mi Alicia quería enseñarme a leer, me decía ésta es la A de Alicia y la A de Amor y la A  de Amistad, pero es la misma letra de Armas. Yo prefería que ella me lo lea, por eso se la llevaron porque como sabía leer era del sindicato de amas de casa.

Kom morfar … vi ska åka skrikor.  Me agarra de la mano. Mi nieta quiere patinar conmigo.

Como pues niñitay, no puedo patinar, me voy a caer, hasta me puedo romper el culo. Vamos no más a la casa, debes tener hambre. Al final ella patina sola y yo me muero frío.

Todos los lunes le prendo una velita a mi Alicia y le pongo un vasito de agua ¿dónde estará? Le cuento a la foto todo lo que no puedo hablar.

Mi hija, la mamá de mi nieta Alicia, me dice que soy un loco porque le hablo a una foto. ¿Por qué le pones agua, no ve que es solo una foto?

Gracias a esa foto, mi hija sabe quién es su madre, porque cuando llegué aquí a Suecia, ella era una niña.

Muñequeado me decían porque yo la cuidaba mientras mi Alicia iba y venía con las amas de casa de la Domitila Chungara.

En la policía se me burlaban, me decían que no tenía pelotas y que me hacía dominar por una mujer, sólo porque ella leía. Le decían ¿Trotskista? me sonaba a comunista, pero mi Alicia creía en Dios, aunque no en los curas porque decía que eran aliados del Garciamesa.

Mi hijita trabaja en el hospital de Solna, es enfermera de los niños. Algunas veces me dice que debía buscarme una sueca o finlandesa, pero, cómo pues … y tu mamita, le digo y se ríe no más.

Tengo una vecina finlandesa que me saluda la vez que nos encontramos. Hej  Jacinto me dice, hola Anneli le digo y sigo pensando qué le diría a la Anneli si me paro a hablar, de sólo pensar se me pone carne de gallina igual que cuando mi Alicia me dijo que vendría a mi cuarto del campamento de Cancañiri.

Morfar … Du är alltid tyst. Tyst es silencio y morfar es abuelo materno, eso sé. Mi nieta querrá preguntar porque soy callado, porque cuando dice la palabra se pone un dedito en la boca.

Mi nieta habla un poco de español, me hija le enseña, es un idioma gratis le dice, por eso cuando me quedo mirándola intenta explicarme…

Abuelo estás siempre en silencio… ¿Varför? ¿Por qué? Konstig … raro.

La abrazo y la beso, ella se ríe de alegría, es mi manera de hablarle.

Entonces me dice. Jag älskar dig morfar. La miro callado y le digo en mis adentros … yo también te quiero linda joverita.

 

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